Saca el odio de mis ojos, busca la pena que me carcome por dentro, con un pequeño trozo de mi quebrantado corazón basta, recoge una a una todas las lágrimas que he derramado por ti más de alguna vez, junta toda mi melancolía en ese vaso de lágrimas, mezclalas con mi dolor y con todo mi sufrimiento, aliñala con un poco de mi sangre, enloquecela con mis delirios llenos de tristezas.
Con el poco de amor que me queda por ti, haz una rica ensalada, y con el odio que poco a poco, crece y crece, con mucha fuerza por ti, sirvela como aperitivo y amarga todo el banquete, ese banquete que le darás a él, a ese que te apartó de mi lado para siempre, a ese que hizo que dudaras de tu amor por mi, pero él no merece para nada estar contigo, y sé que pronto te darás cuenta.
Si te sobra, déjame un poco de tu banquete, que todas las cosas que allí habrán me pertenecen, que nunca habrá olvido en mi alma, ya que ésta no conoce la calma, porque tú te la llevaste para siempre, sin piedad alguna, al lado de ese idiota que no piensa, que no siente, y que no te ama.
Te pido sólo un poco de tu banquete.
De tu banquete colmado con mis penas y delirios.
Para ella. Chao.
lunes, 22 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Aaaah Manu versátil, pasa de los versos a la prosa poética,se me olvida preguntar si es tuyo.Lo único que entendí es que estas enamorado de una gourmet sanguinaria ,y que en esto hay mucha cebolla.
Shauuu..
`L mesmo eh siempre
Publicar un comentario